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En Monlau apostamos por una formación conectada con la industria, que permita al alumnado aprender desde la práctica, entender cómo funciona el sector y acercarse a las oportunidades reales del mercado laboral.

Por eso, el alumnado del Máster Oficial de FP en Videojuegos y Realidad Virtual ha tenido la oportunidad de visitar las instalaciones de Ubisoft Barcelona, uno de los estudios más reconocidos del sector. 

Durante la visita, los alumnos pudieron descubrir cómo trabajan los equipos profesionales que desarrollan videojuegos que llegan a millones de jugadores en todo el mundo. Ubisoft Barcelona cuenta con cerca de 200 profesionales, involucrados en proyectos de referencia como Rainbow Six Siege. 

Más allá de ver un entorno de trabajo real, la jornada sirvió para entender el proceso completo de creación de un videojuego: desde la idea inicial hasta el desarrollo de mundos, personajes, historias y experiencias interactivas. 

Este tipo de experiencias son fundamentales para quienes quieren dedicarse al mundo del videojuego: programadores, diseñadores, artistas y creativos que hoy se forman en nuestras aulas y que mañana podrían formar parte de equipos como el de Ubisoft.

La visita fue también un punto de encuentro entre el sector y las nuevas generaciones de profesionales, reafirmando la importancia de una Formación Profesional orientada al futuro, con contacto directo con empresas líderes.

Agradecemos a Ubisoft Barcelona la acogida y la oportunidad de vivir una experiencia tan enriquecedora, que sin duda contribuye a motivar y preparar al alumnado para su desarrollo profesional. 

En Monlau seguimos reforzando nuestro compromiso con una Formación Profesional conectada con el mundo real. Por ello, hemos firmado un convenio de colaboración con Wolters Kluwer, una de las empresas líderes en soluciones tecnológicas para la gestión empresarial. 

Este acuerdo supone una oportunidad directa para el alumnado del área de Empresa, especialmente del Grado Superior de Administración y Finanzas, que podrá formarse con herramientas utilizadas actualmente en el sector y salir al mercado laboral con una preparación más sólida. 

Gracias a esta colaboración, nuestros estudiantes podrán formarse con soluciones profesionales de Wolters Kluwer a3innuva y acceder a certificaciones oficiales sin coste, en los siguientes programas: 

Este aprendizaje se traduce en una mejora clara de la empleabilidad, ya que el alumnado trabajará con software real, presente en miles de empresas, y obtendrá certificaciones que refuerzan su perfil profesional. 

En la firma del convenio participaron representantes de Wolters Kluwer y del equipo directivo de Monlau, reafirmando nuestra apuesta por una Formación Profesional alineada con las necesidades del mercado. 

Seguimos avanzando con iniciativas que aportan valor real al alumnado y lo preparan para el futuro profesional con formación actualizada, práctica y reconocida. 

Encontrar profesores de Formación Profesional se ha convertido en uno de los grandes desafíos actuales. Y no es una tarea sencilla. 

Es difícil encontrar talento, cada vez más. Es difícil encontrar un buen experto en su área, con experiencia profesional contrastada, que además tenga vocación y pasión por la docencia docente, habilidades pedagógicas y capacidad para conectar con los jóvenes. Y si además añadimos los requisitos legales que marca la normativa educativa, el reto se multiplica. 

En FP, la figura del profesor tiene una doble dimensión. Por un lado, debe ser buen técnico, experto en su oficio y con experiencia real en el sector. Por otro, debe ser un buen docente, demostrando habilidades para entender a los alumnos en una etapa vital compleja: escucha activa, empatía, asertividad, paciencia, resiliencia… Y todo ello cumpliendo los requisitos académicos que exige la Administración educativa.

Una tarea compleja, sin duda. 

Como directora de Recursos Humanos en la escuela Monlau, uno de nuestros grandes retos es planificar los equipos docentes con visión de futuro, garantizando el relevo generacional y asegurando que siempre haya profesionales preparados para formar a las próximas generaciones. 

En las áreas técnicas —como informática, automoción o electricidad— el mercado laboral ofrece salarios mucho más competitivos fuera de la enseñanza. Y es comprensible que muchos profesionales elijan trabajar en la empresa privada, donde pueden llegar a ganar tres veces más. 

Además, los requisitos formativos (ingeniería, máster, experiencia docente, etc.) dificultan cubrir las vacantes, especialmente en un momento de crecimiento de la FP. No basta con ser un excelente mecánico o programador: hay que saber enseñar el oficio, tener base pedagógica y cumplir con la normativa. 

En la escuela pública, las oposiciones con plazas vacantes y la alta tasa de interinidad tampoco ayudan a estabilizar equipos. En cambio, en la escuela concertada, como Monlau, trabajamos con un modelo más estable que nos permite invertir en la identificación del talento, el desarrollo profesional y los planes de carrera personalizados para nuestros docentes. 

Queremos que nuestros profesores crezcan con nosotros, profesional y personalmente. 

Debemos apostar por la gestión estratégica del talento docente. Se acabó el “café para todos”. Es el momento de detectar potencial, acompañar trayectorias y ofrecer oportunidades reales de desarrollo. 

Formar en FP no es solo enseñar un oficio. Es acompañar a jóvenes en la construcción de su identidad profesional y personal. Requiere competencias técnicas, sí, pero también habilidades emocionales: pasión, empatía, asertividad,  capacidad para manejar la frustración… Esas son las competencias que hacen de alguien un PROFESOR con mayúsculas. 

En Monlau, trabajamos cada día para crear equipos humanos sólidos, comprometidos y apasionados, que entienden la educación como una forma de transformar vidas. 

 

Ser profesor de FP es mucho más que enseñar: es transmitir oficio, valores y futuro. Es tener la oportunidad de devolver al sector lo aprendido, de inspirar vocaciones, y de impactar directamente en la empleabilidad de los jóvenes. 

A los nuevos profesionales que se plantean esta carrera, les diría: 

Ser profesor de FP es formar futuro. Y ese futuro, empieza en nuestras aulas.